Si las costillas tienen una membrana fina (película plateada) en el lado del hueso, retírela para que queden más tiernas.
Seque las costillas con papel absorbente y luego frótelas bien con la mezcla de condimento seco por ambos lados.
Deje marinar las costillas durante al menos 30 minutos o, idealmente, refrigérelas durante varias horas para que los sabores se impregnen.
Paso 2: Cocción lenta (para que queden tiernas)
En el horno: Precaliente el horno a temperatura moderadamente baja (aproximadamente 160-180 °C).
Envuelva bien las costillas en papel aluminio (o colóquelas en un recipiente con tapa) y colóquelas en una fuente para horno.
Hornee de 2,5 a 3 horas, o hasta que estén muy tiernas y la carne se separe fácilmente del hueso.
Paso 3: Glaseado y Asado Final
Retire las costillas del horno o parrilla y retire el papel aluminio.
Unte las costillas generosamente con una capa de salsa barbacoa.
Vuelva a colocar las costillas en la parrilla o el horno (a una temperatura ligeramente más alta o directamente debajo de la parrilla) durante 10-15 minutos, rociándolas con salsa adicional cada pocos minutos, hasta que la salsa se caramelice y adquiera un brillo y glaseado.
Paso 4: Servir
Deje reposar las costillas unos minutos antes de cortarlas entre los huesos y servir.
