Remueva constantemente hasta que el azúcar se disuelva y adquiera un color dorado. Tenga cuidado de no quemarlo.
Vierta el caramelo inmediatamente en los ramequines y deje enfriar un poco hasta que se forme una capa sólida en el fondo.
Preparación de la crema pastelera
En un tazón grande, bata los huevos con el azúcar y el extracto de vainilla hasta que estén bien combinados.
En una cacerola aparte, caliente la leche hasta que esté casi hirviendo.
Agregue gradualmente la leche caliente a la mezcla de huevo, batiendo constante y enérgicamente para evitar que los huevos se revuelvan.
Cuela la mezcla con un colador fino para asegurar que esté suave y sin grumos ni cáscaras de huevo.
Cocción y enfriamiento
Vierta la mezcla de crema pastelera sobre la capa de caramelo en los ramequines.
Coloque los ramequines en una fuente para horno más grande y llénela hasta la mitad con agua hirviendo (baño María).
Hornee en horno precalentado a 160 °C (325 °F) durante aproximadamente 1 a 1,5 horas, o hasta que la crema esté cuajada.
Retire los ramequines del horno y déjelos enfriar completamente a temperatura ambiente. Traslade los moldes al refrigerador durante al menos 5 horas, o preferiblemente durante toda la noche, hasta que estén completamente fríos y cuajados.
Al servir, pase con cuidado un cuchillo fino por los bordes del molde y luego desmolde sobre un plato.
