Saltear las cebollas: Calentar la mantequilla y el aceite de oliva en una cacerola grande a fuego medio. Agregar las cebollas cortadas en rodajas y una pizca de sal, y saltear, removiendo con frecuencia, durante 45 a 50 minutos, hasta que las cebollas estén tiernas, caramelizadas y doradas.
Añadir los sabores y el caldo: Se puede añadir un poco de harina y cocinarlo junto con las cebollas. Añada el vino blanco (si lo usa) para raspar los restos dorados del fondo de la olla, luego añada el caldo, las hierbas (tomillo y laurel), la sal y la pimienta.
Hervir: Cocine a fuego lento de 20 a 30 minutos, o hasta que los sabores se integren. Deseche el laurel y las ramitas de tomillo.
Preparación para servir: Precaliente el horno. Sirva la sopa en tazones individuales aptos para horno. Cubra cada tazón con una o dos rebanadas de baguette tostada.
Cobertura y pan: Espolvoree generosamente con queso rallado sobre el pan.
Asar: Coloque los tazones bajo el horno durante 2-3 minutos, o hasta que el queso se derrita, esté dorado y burbujee. Vigile con cuidado para evitar que se queme.
Sirva: Sirva la sopa inmediatamente, bien caliente.
